Educacion y nacionalismo

Blog destinado a recuperar los valores cívicos reales, no los orientados desde los intereses políticos.

Name: ERNESTO LADRON DE GUEVARA

Monday, December 11, 2006

¡Pobre educación! ¡La que nos espera!

Me costó años darme cuenta de que a los dirigentes socialistas les importa una breva la educación de nuestros niños y jóvenes, salvo la de sus hijos que los envían a buenos colegios privados. Como esos nacionalistas que exigen la lengua autóctona a los demás pero a sus pupilos les llevan a establecimientos donde se imparten idiomas extranjeros de forma predominante, para que no queden fuera de las instancias de poder y de élite. Nunca como ahora ha sido tan clara la estratificación social en ciertas comunidades llamadas histéricas, perdón, históricas.

Entretanto, en la reforma del currículo educativo, el MEC reduce drásticamente el tiempo dedicado a la lengua que hablan cuatrocientos millones de habitantes, mientras aumenta la dedicación horaria a las matemáticas, y a la asignatura “comecocos” de Educación para la Ciudadanía. No es ninguna novedad que los socialistas den prioridad a la formación técnica y releguen las humanidades a un plano testimonial en toda la extensión de la enseñanza.

Prefieren “ciudadanos engranaje”, sin ingredientes de análisis crítico, que personas con herramientas propias para la aproximación a la verdad de las cosas. Prefieren títeres o súbditos sin bagaje cultural que les sirva para alcanzar una sabiduría objetiva de las realidades, que gentes con destrezas para alcanzar el conocimiento de las cosas, autosuficientes en la capacidad de discernir. El razonamiento verbal tiene como fuente el bagaje léxico y la red cognitiva de conceptos adquirida mediante el trabajo prolongado a lo largo del tiempo, perfeccionando el lenguaje que permite esa conquista del campo semántico. Sin pulir el lenguaje la persona está coja y su comprensión verbal deficiente le impide la amplitud de una formación humanística. Sin una comprensión verbal suficiente el individuo no es capaz de interpretar pensamientos complejos o de entender desde la primera página hasta la última lo que dice un periódico, degradándose así la propia lengua pues los medios de comunicación se tienen que adaptar a un público con unas capacidades verbales cada vez más limitadas.

La comprensión verbal es una de las dos aptitudes mentales primarias básicas para el aprendizaje, junto al razonamiento abstracto. Es más, según el propio Piaget, o Chomsky, por poner sólo dos ejemplos de teóricos del aprendizaje o de la adquisición del pensamiento verbal, la lengua primera de la persona es capital para llegar a la simbolización que da paso al pensamiento concreto en una primera fase y al abstracto o hipotético-deductivo finalmente. Sin cultivar ese tesoro que es el lenguaje del niño y del adolescente, su primera lengua, no podremos tener personas con capacidades para el autoaprendizaje. El Gobierno se equivoca, una vez más, debido a su propia ignorancia y mediocridad.Pero le da igual. Si no se preocupa porque los jóvenes proetarras hayan alcanzado 32 de los 58 representantes de los estudiantes en el Claustro de la Universidad Pública Vasca, cómo va a preocuparse por cuestiones aparentemente más livianas... Le da exactamente igual el derrumbe del sistema de valores que caracteriza el ámbito donde se adquiere la formación más elevada del sistema educativo, que es la Universidad, o que ésta caiga a índices preocupantes de decadencia, o que en determinados sistemas no universitarios el humanismo que ha de caracterizar a la pedagogía brille por su determinante ausencia.

¿Cómo se va a preocupar de que los españoles cada vez seamos más iletrados y ágrafos?¡Cómo lo vamos a pagar en el futuro!

Sunday, November 19, 2006

EL ÚLTIMO ESLABÓN

Hace unos días leí en un medio que el Gobierno pretende incluir en su reforma judicial el conocimiento de las lenguas cooficiales como mérito determinante para obtener determinados destinos.

Poco queda de Estado a estas alturas tras el pacto de Tinell firmado por el Partido Socialista y los nacionalistas para excluir al segundo partido más representativo de España. Pacto que es casi un calco de otro acuerdo que en su día se firmó con ETA, entre nacionalistas, que fue aquel contubernio de Estella llamado Pacto de Lizarra, cuyo objeto era retomar el control social tras aquella marejada humana que asustó muchísimo, no sólo pero principalmente a los nacionalistas tras el asesinato de Miguel Angel Blanco, que pretendía excluir de la vida política vasca a los no nacionalistas, entre otras cosas como un proceso de independencia vasca.

Fue un gravísimo error romper la unidad del sistema educativo español, sin cuyo tronco común el Estado se descompone tras perder su columna vertebral que lo sostiene en esa sustancia común que es una conciencia colectiva de pertenecer a una misma comunidad histórica y cultural –plural pero unitaria-. También fue un error despedazar el sistema fiscal, verdadero nexo que permite redistribuir la riqueza para aproximar a todos los españoles en calidad de vida y así evitar que la igualdad de todos los españoles (artículo 14 de la Constitución) quede en entredicho y aumentadas sus diferencias. Etc.

Sólo quedan tres entramados que ligan entre sí al conjunto de los ciudadanos españoles: la unidad jurisdiccional de la justicia, las Fuerzas Armadas, y como dice un amigo mío: el Corte Inglés. El resto está en descomposición y la Constitución da, cada vez más, evidencias de hacer aguas y se está convirtiendo en papel mojado. Incluso la Corona que era una garantía para la unidad de todos los españoles no se sabe bien para qué sirve en estos momentos.

Una cuestión tan aparentemente baladí como la exigencia de las lenguas autóctonas, convirtiendo el derecho a usarlas en un deber que no contempla la Constitución para determinados empleos esenciales como es el de los jueces, es determinante para romper la unidad estructural de la justicia española. La Carta Magna sólo obliga al conocimiento del castellano como vínculo de todos los españoles. Y por eso los nacionalistas están tan empeñados en destruir ese nexo común.

Valga como muestra de lo que digo lo siguiente: ayer mismo varios cientos de electos del PNV, EA y EB, planteaban en un manifiesto común un blindaje frente a la justicia, criticándola y advirtiendo que los políticos no han de estar sujetos a la judicialización de sus actuaciones, o, lo que es lo mismo exigían patente de corso frente al Estado de Derecho, o impunidad en la vulneración del marco jurídico. Lo cual, además de esperpéntico y alarmante, es como volver a la Edad Media y reinstaurar el feudalismo, es decir el Estado de la Naturaleza o la ley del más fuerte, aunque tenga detrás los votos de los ciudadanos. También Hitler tenía los votos, y con la impunidad de sus actuaciones y el sometimiento de la ley al capricho del poder político instauró el régimen nazi. Así se empieza. No se entiende que los funcionarios cometan prevaricación si no cumplen de forma intencionada la ley y los políticos, que al fin y al cabo se rigen por el mismo principio que la función pública pues están sometidos a las leyes, exijan estar exentos de su aplicación e invulnerables al control jurisdiccional del otro poder independiente que es el judicial. Lo que significa someter a los jueces al capricho y no a las leyes. En definitiva, la muerte por asesinato de la división de poderes de Montesquieu.

Esto es un ejemplo para adivinar o predecir lo que pasará con unos jueces filtrados a través del catalán, el euskera y el gallego en la órbita de los poderes nacionalistas.

Quienes hemos visto cómo se ha hecho una verdadera purga ideológica en otros sectores como, por ejemplo en el sistema educativo, provocando una verdadera diáspora de profesorado, y cambiando grandes contingentes de docentes por otros más afines al nacionalismo (véase como constatación evidente la evolución del voto sindical), hemos podido comprobar empíricamente para qué se emplean las lenguas autóctonas. No sólo para crear cultura propia de las mal llamadas comunidades históricas, sino, también, y no es insustancial el tema, para construir entramados de poder que den pervivencia a verdaderos regímenes antidemocráticos con apariencia plural.

El artículo 4 de la Constitución Republicana de 1931 decía que “a nadie se le podrá obligar al conocimiento de las lenguas regionales”

Si se admite este nuevo atropello a la elemental prudencia, el sistema judicial español se fragmentará y caerá en las manos, y bajo el control, de los nacionalistas en Cataluña, en el País Vasco y en Galicia.

Aunque eso parece que preocupa poco al Sr. Zapatero, más ocupado en mantenerse en el poder como sea, aún a costa del derrumbe del edificio constitucional.

Tuesday, November 14, 2006

LOS TIBIOS SIEMPRE CAEN DERROTADOS

Empleando la lógica de guerra que utiliza ETA, tiene sentido su estrategia. Todos sabemos que no hay una guerra, pues, si la hubiera, los extorsionados, perseguidos, asesinados, coaccionados, etc nos hubiéramos llevado por delante a los que han estado chuleando de mala manera a tantos y tantos miles de pacíficos ciudadanos. Aún no ha habido ni una sola víctima que se haya tomado la justicia por su mano, y tampoco ha habido fuerza militar en su expresión más clásica, pues de haber sido así hace tiempo que en el País Vasco se hubiera implantado el Estado de Sitio o el de Excepción, y nada de eso ha ocurrido, pienso que afortunadamente. Por tanto no ha habido guerra sino chantaje, actos mafiosos y terrorismo por unos carcomidos morales que tratan de producir una rebelión marxista-leninista de libro con dictadura incluida.

Pero para ellos sí la hay, en su lógica. Y su comportamiento es coherente con los principios de la guerra militar donde no hay más reglas que la victoria o la derrota. Sin embargo, tenemos la desgracia de un Gobierno que trata a los etarras como si fueran una clase de segundo de la ESO, pidiéndoles, rogándoles, suplicándoles que sean buenos y que no cometan fechorías y, a cambio, tendrán algún tipo de privilegio.

Evidentemente, con inteligencia –eso no se le puede negar-, ETA aprovecha la debilidad del contrario no sólo para reorganizarse y fortalecerse, sino para ponerle contra las cuerdas. ¿O qué pensaba el Sr Zapatero que iba a pasar? Es obvio que los acontecimientos iban a sucederse por donde van.

Evidentemente, ante las sucesivas muestras de debilidad suicida y irresoluta del Estado, por culpa de quien todos sabemos, ETA trata de obtener el mejor resultado, sin ceder un ápice en los terrenos conquistados –lógica de guerra-. Por eso, Otegui pide que los jueces y la policía dejen de ejercer y hagan omisión de sus obligaciones, pues sabe que Zapatero necesita perentoriamente ofrecer a los españoles algún tipo de prenda como muestra de alguna victoria, por menuda que sea, en el torneo desigual en que se está batiendo, él a pie y su contrincante a caballo, cuando había perdido hasta la daga en sus anteriores lances. Claro que esta exigencia es imposible y hasta descabellada, pero Batasuna-ETA no pierde nada con hacerla, como tampoco pierde nada si sigue presionando con actos terroristas de mediana intensidad. ¿Qué va a hacer Zapatero en este punto en el que se ha puesto? ¿Tiene vuelta atrás sin que los ciudadanos le exijan responsabilidades? Batasuna-ETA no tienen nada que perder en el intento. Se lo han puesto literalmente “a huevo”.

Es igualmente evidente que tampoco cabe la concesión de las exigencias políticas que hace ETA, como la mesa política para la independencia, la anexión de Navarra por la vía de los hechos, o un Referéndum de independencia. Para ello se requeriría una modificación copernicana de la Constitución y Zapatero sabe de sobra que no puede hacerla con nada menos, en el peor de los casos, que la mitad de los españoles en posición beligerante. Eso sería suicida para él, su partido, y también para los españoles, que nos veríamos (el péndulo de la historia) abocados a un enfrentamiento absurdo. Es imposible, aunque lo esté materialmente produciendo ya con unas reformas estatutarias que adulteran la Constitución y la dejan en papel mojado. Pero de ahí a cambiar explícitamente la Carta Magna habría un paso excesivo para el metabolismo colectivo de los españoles. Alguna expresión alérgica ya está aflorando ya, y sólo es el principio, pese a la actitud cautelosa del Sr Rajoy.

Por tanto, la situación es irremisible e irreversible: no es posible seguir avanzando en la política de gestos y de concesiones a ETA pues se ha llegado ya al umbral de la resistencia de lo que puede ser admitido en Democracia, sobrepasando con creces lo que está, en estos momentos desbordando los límites del mandato constitucional, reforma Catalana inclusive, actos de terrorismo callejero, extorsión económica y un largo etc incluidos.

En consecuencia, ¿qué va a hacer Zapatero?

Sin duda, tratar de gestionar los tiempos para alargar lo más posible el llamado “proceso”, ganar tiempo, y probablemente tenga que convocar elecciones anticipadas. Descarto que de marcha atrás, lo que sería lo más justo, restaurando los pactos con el PP y abordando el terrorismo de la única manera que se puede atajar que es con el Estado de Derecho.

Zapatero se juega con ello su futuro. Lo más probable es que alargue lo más posible los tiempos y los gestos a ver si le es posible llegar a las inmediaciones del cumplimiento de la legislatura, sin muchos peones a mover en el tablero del ajedrez, ya que ha malgastado sus principales piezas en movimientos aparentes pero con carencia de verdadera jugada.

¿O cabe la hipótesis de que el Secretario General del PSOE esté agarrado de sálvese la parte por los terroristas, por alguna razón que sea inconfesable?

Tuesday, October 31, 2006

EL PODER NO SIEMPRE ES LEGÍTIMO


Claudio Sánchez Albornoz, legítimo ministro de la II República, exiliado, en un momento aciago de nuestra historia en el que la izquierda marxista se miraba en el espejo de Rusia produciendo impulsos revolucionarios para bloquear la voluntad de los españoles que dio la mayoría al espacio conservador, escribió estas sabias frases: “De Pompeyo Trogo, contemporáneo del geógrafo griego y del historiador romano, son estas dos frases sobre los españoles, frases cuya actualidad no puede menos de provocar nuestro asombro y nuestra angustia: ‘Tienen preparado el cuerpo para la abstinencia y la fatiga, y el ánimo para la muerte; dura y austera sobriedad en todo’. ‘Prefieren la guerra al descanso, de tal modo, que si les falta enemigo exterior lo buscan en casa’ Pero ¿han sido escritas estas frases hace alrededor de dos mil años? ¡Dura y austera sobriedad! ¡Tienen el ánimo pronto para la muerte! ¡Si les falta enemigo exterior le buscan en casa! ¿Quién puede leer hoy estas palabras de Trogo sin sentirse sacudido por un escalofrío de emoción? Pero ¿no son una superchería o una falsificación de un erudito de estos días? No. Son la fiel calificación de un agudo observador de los hispanos de hace unos veinte siglos. ¿Hace veinte siglos, apenas salidos del regazo de la madre prehistórica, eran ya los españoles como hoy?¿No tenéis precisión de frotaros los ojos como para despertar de un sueño alucinante, a fin de creer que estáis leyendo palabras de los primeros tiempos del Imperio Romano y de la Era Cristiana?”

Gotzone Mora, referente de nuestra cotidianidad actual, escribió el pasado sábado un artículo publicado por EL MUNDO. Para mí es referencial. Se titulaba “Jaque a la democracia española”. ¿Augurio o descripción?

En él, Gotzone, hace un certero análisis de las motivaciones del Partido Socialista en la descabellada carrera hacia el desmantelamiento constitucional y el derribo del Estado. Dice –perdóneseme la simplificación- que el Partido Socialista en un contexto demencial por causa de un sistema electoral antidemocrático, quiere consolidar su prevalencia en el poder apoyándose en los partidos periféricos y radicales que, a pesar de su búsqueda incesante de la fragmentación y balcanización de España, le dan la mayoría para gobernar al margen de contingencias electorales y voluntad de la mayoría demográfica de la población española. Y dice, con aguda perspicacia, que, por eso Zapatero busca afanosamente tener satisfechos a los partidos nacionalistas o extremistas de todo pelo, para tener en un callejón oscuro y apartado al Partido Popular, y alzarse con el control del País. Y que para ello está dispuesto a cederle el mando en plaza al Sr Mas, líder de CIU, para lo que el Sr. Montilla haría el mismo papel que el Sr. Benegas en 1986 -año nefasto en la historia del socialismo vasco, en el que se entregó la lehendakaritza (presidencia) al Sr Ardanza (PNV) a pesar de que éste obtuvo menos escaños que los socialistas- ¿Por qué? Pues porque había un pacto de Felipe González con los nacionalismos periféricos para que regentaran sus respectivos virreinatos a cambio de su apoyo al gobierno de la Nación en manos de los socialistas. Todo esto sucedió hasta que el Sr Aznar sacrificó la cabeza de Vidal Quadras en ofrenda al Sr Pujol a cambio de su respaldo, y así cambiaron las tornas. Pero mientras tanto, algo tan absurdo como los etnicismos nacionalistas se ha ido consolidando y afianzado.

El caso es que nuestros regidores socialistas no nos prestan a los españoles en su conjunto ninguna atención, ni merecemos, al parecer, ninguna consideración. Pasan olímpicamente de nosotros, y lo que les mueve es el poder por el poder, o sea, para entendernos: el pesebre. Para conservar el control de los dineros públicos da lo mismo que España estalle en mil trozos, que los españoles acabemos a tortazos o que la inseguridad jurídica llegue a extremos impensables. Lo importante es tener controlado al rebaño, poner rediles separados para que no nos mezclemos ni podamos modificar el estatus quo, y si se degrada la democracia es igual, al fin y al cabo ésta no es un artículo de comer.

Y que conste que esto no es nuevo: cuando yo militaba en las filas socialistas tuve la misma sensación. Una vez le pedí a un alto cargo que pusiera límites a la manipulación nacionalista de los contenidos curriculares en la enseñanza. Me respondió que Euskal Herria era algo meramente cultural sin relieve, y que no había que molestar a los nacionalistas. Era el año 1984. Poco más tarde me entrevisté con otro personaje en la Moncloa, y a mis inquietudes respecto a lo que eran las bases doctrinales introducidas en una socialización cultural inclemente, mendaz y machacona en todas las redes de la cosmovisión vasquista, me respondió con la siguiente manoletina: “Al PNV no se le molesta. Es fundamental para las políticas del Estado”. Entonces no le entendí. Luego comprendí el mensaje: había un reparto de poderes y los nacionalistas tenían patente de corso para gobernar a su libre arbitrio sus entes territoriales. A los vascos no nacionalistas se nos dejaba así como metecos en nuestra propia tierra, a merced del capricho nacionalista en lo que luego ha sido el nacionalismo obligatorio. Y lo mismo en Cataluña.

Por tanto, las políticas que denuncia Doña Gotzone Mora no son nuevas. Vienen de atrás y consisten en que los ciudadanos no valemos nada para estos señores, ni tampoco la verdad ni la justicia. Por eso son tan comprensibles ahora las políticas de Zapatero. Sin vergüenza ni dignidad. Al fin y al cabo, el pudor y la bonhomía no sirven para disfrutar las prebendas que da el ejercicio del control político.

¿Y la reforma electoral para cuando? Nunca lo van a hacer pues no necesitan un sistema político realmente representativo de la voluntad de todos los españoles.

Tuesday, October 24, 2006

LOS VALORES DE LA LIBERTAD

Frente a quienes consideran que la política es puro posibilismo y la adaptación permanente al terreno, y que todo es relativo, creo que la política es fundamentalmente cuestión de principios y de valores.

Una política que no repudie la mentira como acción pragmática, que no tenga como referente la justicia basada en el cumplimiento escrupuloso de la ley y el respeto reverencial a los derechos individuales de las personas, no merece la pena. Es pura filfa, al servicio arbitrario de los grupos de poder.

Es la diferencia que hay entre feudalismo y modernidad. Es lo que distingue la prevalencia del estado de la naturaleza, del vasallaje depredador, y el pacto social de los ciudadanos, considerando a éstos como individuos detentadores de derechos y libertades, poseedores de las claves para determinar los destinos de la comunidad histórica a la que pertenecen, al mismo tiempo que son capaces de convivir civilizadamente con quienes no tienen su propia cosmovisión vital. Es la diferencia entre Antiguo Régimen estamentario y Estado constitucional.

Por eso, es inaceptable que un colectivo que ha impuesto su voluntad a la comunidad plural de ciudadanos pacíficos, asesinando alevosamente, extorsionando, condicionando el devenir de esa comunidad y la voluntad mayoritaria de esos ciudadanos, limitando los derechos y las libertades de los mismos, impidiendo el libre flujo de voluntades expresadas en los sufragios, etc, tenga el altavoz a sus exigencias que se le está dando, nada menos que en el Parlamento Europeo. Es inaceptable que el Estado, basado en la voluntad constituyente de quien es el sujeto activo de ese libre albedrío, legitimado por la historia de España que le da carácter nacional, se pliegue a las condiciones de ese grupo que emplea técnicas mafiosas.

No es admisible que se derribe la estructura de legitimación política del sistema constitucional, dando la espalda a los valores y principios que lo configuran. Y menos es de recibo que se haga sobre la base de la adulteración falaz y perniciosa del lenguaje: no es un proceso de paz porque no hay guerra, ni es un conflicto político pues para que tenga tal consideración se ha de ejercer en el escenario que le es propio: en la ágora pública, no en las oscuras callejuelas de la iniquidad sangrienta del tiro por la nuca, y menos el interlocutor es la izquierda abertzale sino una banda terrorista.

Por tanto, lo que está produciéndose es la dejación de responsabilidad cívica sometiéndola al Satán destructor del propio cuerpo jurídico legitimador de la argamasa axiológica del edificio democrático.

Si la España reconquistada al Islam fue la cuna de la civilización europea moderna de la que somos herederos, tal como sabiamente lo expresó Claudio Sánchez Albornoz, hoy nos encontramos en Europa ante el desmoronamiento de los componentes espirituales y de los valores implícitos a los grandes acontecimientos que cambiaron nuestra historia colectiva como europeos, incluso aquellos producidos por la época de las luces y la ilustración francesa, impregnadores de la era contemporánea.

Eso es lo que está consiguiendo la mitad del Parlamento Europeo, dando la espalda a esos valores que dan fundamento a las sociedades que conformamos eso que se llama Civilización occidental.

Que ETA lo esté celebrando es lo que menos me interesa. Lo peor de todo es la pérdida de los referentes morales y los valores que daban sentido y significado a nuestra coexistencia.

Thursday, October 05, 2006

Proceso de paz.

Una de las principales características de los sistemas populistas pseudodemocráticos es el uso perverso pero hábil y efectivo de los elementos de propaganda y del engaño sistematizado.

Zapatero está utilizando todas sus bazas de hipnotización de mentes simples, al puro estilo de Ibarretxe. Es como si hubiera recibido clases intensivas de semiótica de masas de la mano del PNV, único partido capaz, hasta ahora, de perpetuarse en el poder durante ya casi tres décadas, hasta el punto de constituir un régimen, no un sistema democrático en su más pleno sentido.

Las dos descargas de fusilería últimas al sentido común y a la justicia basada en la fuerza de la razón y en los valores más nobles, han sido la iniciativa del Parlamento Europeo para respaldar el mayor baldón de los últimos tiempos consistente en dar pábulo a los terroristas y a los nacionalistas secesionistas, y su puesta en escena con Blair, que es el presidente de la Gran Bretaña que acompañó a Bush y a Aznar en la Guerra de Irak.

Nos trae a un Blair decadente y abandonado por sus propios correligionarios para equiparar dos situaciones: la vasca y la irlandesa, que en nada tienen parecidos, salvo en las salvajadas de las bombas y los asesinatos en serie.

Zapatero sabe lo que se hace. Con esta semiótica del poder embaucará a muchos ingenuos ciudadanos que no ven más allá de la superficie de las cosas. Pero con ello consigue una falsa legitimación para cometer la mayor traición de las últimas décadas a la sensatez y a los valores constitucionales.

Hay dos hipótesis:En la primera, ETA dejaría las armas simplemente con una amnistía al estilo de la que puso en marcha Blair en el Reino Unido. Esta posibilidad es de todo punto de vista improbable si escuchamos al mundo filoetarra. Sería una sorpresa que los terroristas accedieran a un “proceso de paz” con la concesión de una amnistía, sin más. Aunque ello supusiera, aún así, una afrenta a las víctimas y una situación radicalmente injusta y vomitiva.

Sólo imaginarnos a “Chapote” o a “Bilbao” con sus exabruptos y gestos histriónicos amenazantes, paseando por las calles del País Vasco entre la gente amenazada, es una patada en las partes más sensibles de la gente que se ha puesto en riesgo por defender la ley y el orden constitucional. Pero aún así, podría caber una interpretación benigna si con ello consiguiéramos vivir en paz y convivencia.

Sin embargo, esta opción está totalmente descartada. No hay más que leer los numerosos pronunciamientos batasunos y de ETA.

La otra hipótesis es escalofriante, y parece que es la que Zapatero nos está preparando, en pequeñas dosis para que vayamos metabolizando la canallada insufrible que supondría. Consiste en la concesión de soluciones de beneficios penitenciarios acompasados con pasos hacia las aspiraciones máximas del genotipo separatista. En definitiva, en un primer momento, ganar las elecciones navarras aislando y segregando a PP-UPN-CDN, con la unión de todos los demás si la opción foral pierde la mayoría absoluta. Después, o simultáneamente, constituir una Mesa de partidos previa legalización de Batasuna, para acordar, fuera de las instancias representativas donde se configura la voluntad popular, un nuevo marco soberanista dando carta de naturaleza al Plan Ibarretxe de Estado Libre Asociado con proceso de autodeterminación. Y finalmente un referéndum para establecer la relación de la Euskal Herria peninsular con lo que quede de España una vez segregada también Cataluña, vistiendo el santo de la Confederación de estados ibéricos o algo así. Y sin duda, eso dejaría en honda satisfacción al bloque nacionalista y provocaría que el Pacto de Lizarra se desarrollara plenamente aun habiéndose dejado ese acuerdo de ETA y los nacionalistas en el dique seco. Ya sólo faltaría la constitución de ese nuevo parlamento nacional surgido desde el ámbito municipal (Udalbiltza) al estilo de las Cortes franquistas, donde un ayuntamiento de quinientos vecinos tuviera la misma capacidad representativa que cualquiera de las capitales vascas, rompiendo el principio de proporcionalidad del voto, para desconfigurar la realidad electoral mayoritariamente contraria al independentismo.

Más o menos ese es el escenario al que se acerca el partido de Zapatero-López, a tenor de su aproximación a las tesis batasunas.No hay más que leer lo que dice hoy mismo en Gara esa extremidad de ETA que es el partido ilegalizado: “Batasuna denuncia que la derecha española ha elegido Nafarroa para sabotear el proceso” Es evidente que cuando Zapatero llama a la negociación con los asesinos “proceso de paz” coincide no sólo en la terminología del desarrollo iniciado, sino en su contenido.

Si los españoles no reaccionamos lo veremos. Nos están preparando para ello mediante la técnica de desensibilización sistemática que tan bien conocen los psicólogos.

Wednesday, September 27, 2006

¡Qué asco!

¡Qué asco!


Nunca España ha estado tan cerca de África y tan alejada de la civilización occidental que se basa en la seguridad jurídica y, por tanto, en la ley nacida en la soberanía nacional como principio esterilizador del “Estado de la naturaleza” que consiste en la ley de la selva. Nuestras raíces greco-romanas han sido sustituidas por un cainismo más parecido a las razias bárbaras que trajeron oscuridad, tribalismo y sometimiento feudal en las fases preliminares del medioevo.

Lo anterior es expresión de la efervescencia de mi ánimo indignado ante el retroceso producido en la lucha por las libertades desde que llegó un baldón llamado Zapatero por accidente.

Quien no tenga desazón, hastío, o sensación de que ese alma colectiva que forma parte del subconsciente de las gentes que poblamos eso que se llama España está ya en estado de ruina, o es que no tiene ya sensibilidad ante las cosas o que no forma parte de la autoestima nacional y no merece tener el DNI.

Viene esto a cuento de esta pantomima insulsa y con la lógica trastocada que nos están ofreciendo del llamado “proceso de paz” como si estuviéramos en una guerra a la que hay que buscar una situación de armisticio. Los que vivimos en el País Vasco no sólo por ser vascos sino por propia voluntad de seguir ejerciendo los derechos ciudadanos no permitiendo que se salgan con la suya de vaciar esta tierra de gente de bien, vemos cómo se agudiza y se extiende la llamada “kale borroka” –traducido “lucha callejera”- (hasta en el lenguaje hemos caído en la sumisión más absoluta a los trogloditas cavernarios).

El pasado fin de semana se celebró un encuentro en Oyarzun con motivo de la celebración del “Gudari Eguna” –día del soldado vasco- (otra patada al noble concepto de la milicia como prevención de la guerra). Y aparecieron tres pistoleros con fusiles “Cetme”, que es el arma clásica del ejército español -arma fabricada en España-, escenificando en pura simbología metafórica a la yihad islámica disparando al aire siete tiros, uno por cada herrialde de la pretendida nación étnica modelo alemán de los años treinta que pretenden.

Lo curioso del tema es que las fuerzas de seguridad se encontraban en los alrededores, “controlando” la llegada de los asistentes. Y no sólo permitieron un acto ilegal de raíz, de una organización ilegalizada (SEGI), sino que unos terroristas dispararon al aire con armas con exhibición de un delito de tenencia ilícita de armas y presentándose como miembros de ETA. Es decir, que esas fuerzas de seguridad, en lugar de impedir el acto dejaron en absoluta impunidad a unos terroristas sin detenerlos, lo que cabría interpretar como colaboración para la comisión de delitos claramente tipificados en el Código Penal, si no son erróneas las informaciones de, por ejemplo, el diario “La Razón”.

Nos situamos en un claro escenario de vuelta a las acciones terroristas. O si no, ¿qué es el terrorismo de “baja intensidad” llamado kale borroka? ¿Y por qué los terroristas aparecen con armas largas disparando al aire? Nos lo tendrán que explicar el Sr Rubalcaba –ministro de Interior- y el Departamento de Interior del Gobierno Vasco. Y el Sr. Zapatero nos debiera dar alguna razón de cómo hemos perdido dos años en la persecución a los terroristas y en la acción de la justicia sobre ellos, permitiendo que se reorganicen, y que Batasuna vuelva al escenario público pese a ser una organización terrorista.

Las argucias del mundo proetarra son muy claras. Mientras unos arrasan por las calles con todo lo que pillan en una clara muestra de salvajismo al que nos tienen acostumbrados, en su expresión mafiosa característica, los otros aprovechan los recovecos de la debilidad gobernante para sacar tajada. Es por ello que Joseba Álvarez (apellido muy euskaldun el suyo), miembro de la Mesa “nacional” de Batasuna ha analizado el gesto armado de la Banda en Oyarzun diciendo que su grupo no tiene vocación de ser clandestina e ilegal. ¡Claro! Y yo no tengo vocación de ser ni siervo, ni deportado, ni gaseado en su Serbia euskariana con referencias en Pol-Pot. Y eso, ¿cómo se arregla?.